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Los bisontes están devolviendo la vida al norte de México

Después de más de 200 años de ausencia, el bisonte americano regresó a Cuatro Ciénegas, Coahuila, en un proyecto de conservación que busca recuperar los pastizales y favorecer el equilibrio de los ecosistemas.

El norte de México está viviendo un proceso de recuperación ambiental con el regreso de una especie que durante siglos formó parte de sus paisajes: el bisonte americano.

Todo comenzó en 2025, cuando 40 ejemplares fueron trasladados a Cuatro Ciénegas, Coahuila, una región en la que estos animales habían desaparecido desde hacía más de 200 años.

Su desaparición estuvo relacionada con la transformación de los ecosistemas y distintas prácticas ganaderas que redujeron los pastizales disponibles para su alimentación. Con el paso de las generaciones, algunas zonas fueron ocupadas cada vez más por cactus y matorrales, modificando el equilibrio natural del territorio.

Ahora, el regreso del bisonte representa mucho más que la recuperación de una especie. Estos grandes herbívoros son considerados “ingenieros del ecosistema”, debido al impacto que tienen sobre el suelo y la vegetación.

Con sus pisadas, los bisontes ayudan a ablandar y remover la tierra, facilitando que el suelo pueda absorber una mayor cantidad de agua. Al mismo tiempo, su actividad contribuye a modificar las condiciones del terreno y favorece la regeneración de la vegetación.

Su manera de alimentarse también desempeña un papel importante. Los bisontes consumen el pasto de determinadas zonas mientras otras áreas permanecen en descanso, generando un ciclo que puede contribuir a la recuperación de los pastizales naturales.

El efecto de esta recuperación puede observarse también en la fauna que comparte estos ecosistemas. En los últimos meses se ha reportado nuevamente la presencia de especies como pumas, linces y pecaríes, señales de que el entorno comienza a recuperar parte de su dinámica natural.

El proyecto representa así una apuesta por la restauración ecológica, donde la propia naturaleza y sus especies cumplen un papel fundamental.

Después de más de dos siglos de ausencia, los bisontes han vuelto a caminar por Cuatro Ciénegas y su presencia podría convertirse en una pieza clave para recuperar los pastizales, mejorar las condiciones del suelo y fortalecer la biodiversidad del norte de México.

Los bisontes no solo regresaron: están ayudando a que un ecosistema entero vuelva a respirar.

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