- El alcalde panista Fernando Flores fue vinculado a proceso por irrumpir armado en club privado
El presidente municipal Fernando Flores Fernández quedó formalmente vinculado a proceso tras la audiencia celebrada ayer, 9 de julio de 2026. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) logró fincarle responsabilidad por los delitos de abuso de autoridad y lesiones, derivados del escandaloso incidente del pasado 4 de junio en el Club Deportivo La Asunción.
Las imágenes que se viralizaron muestran a Flores irrumpiendo con escoltas armados con fusiles de alto calibre en el club privado. Según la investigación ministerial, el operativo derivó en golpes y agresiones, todo para resolver un supuesto “conflicto familiar”. La Fiscalía presentó videos, testimonios y peritajes que desmontaron la versión light del alcalde, demostrando un claro uso indebido de la fuerza pública y de su escolta para fines personales.
Tras la audiencia de ayer, el juez determinó vincular a proceso a Flores y a dos de sus escoltas. Aunque el edil continúa en funciones (por el tipo de delito y su calidad de servidor público), enfrenta medidas cautelares y el proceso penal sigue su curso. Este golpe judicial representa un duro revés para el alcalde panista, quien hasta ahora había minimizado el caso. Además de este escándalo, persisten serias observaciones del OSFEM por más de 1,500 millones de pesos en irregularidades financieras durante su administración, incluyendo adjudicaciones directas cuestionables y obras sin comprobar.
En segundo plano aparece el tema de la posible sucesión familiar: su esposa, Iraí Albarrán Segura, presidenta del DIF municipal, ha sido perfilada como aspirante para 2027, aunque este asunto queda opacado por el peso del caso penal abierto.
Fernando Flores asegura que “seguirá gobernando” y que colaborará con la justicia. Sin embargo, quedar vinculado a proceso por abuso de autoridad y el uso de armas en un espacio privado deja al descubierto un estilo de gobernar basado en la arrogancia y la impunidad.
¿Un alcalde que se siente por encima de la ley? Los metepequenses y las autoridades exigen que el proceso avance con transparencia. Este no es un simple “asunto familiar”: es un claro ejemplo de cómo el poder puede corromperse cuando se confunde lo público con lo privado. La justicia está en marcha. Metepec observa con atención si realmente hay consecuencias o si, una vez más, el cargo servirá de escudo.

